Srita. Salomé Ybarra
“Instalamos el wet scrubber en la chimenea principal y las emisiones de PM2.5 bajaron de 45 a 2 mg/Nm³ en la primera semana. El equipo no ha requerido ajustes desde la puesta en marcha.”
Cumplimiento normativoResultados en planta
“Instalamos el wet scrubber en la chimenea principal y las emisiones de PM2.5 bajaron de 45 a 2 mg/Nm³ en la primera semana. El equipo no ha requerido ajustes desde la puesta en marcha.”
Cumplimiento normativo“Reemplazamos los ciclones antiguos por los filtros de mangas de alta densidad. La caída de presión se estabilizó en 120 Pa y el polvo fino ya no pasa al exterior. El cambio fue directo, sin modificar la estructura de la chimenea.”
Retrofit exitoso“El sistema de lavado húmedo nos permitió cumplir con la norma de emisiones sin recurrir a filtros adicionales. El consumo de agua es menor de lo que estimamos y el mantenimiento se limita a una revisión mensual de los inyectores.”
Ahorro operativoSeguí nuestras actualizaciones sobre sistemas de lavado de gases, ciclones y filtros de mangas en las redes y canales directos.
Los wet scrubbers atrapan PM2.5 y partículas de hasta 0.3 micras que los ciclones convencionales dejan pasar. En pruebas de campo con chimeneas de fundición de acero, la eficiencia de remoción superó el 99% en rangos de 0.5 a 10 micras.
A diferencia de los filtros de mangas, que acumulan polvo seco y generan atmósferas explosivas en entornos metalúrgicos, el lavado húmedo mantiene las partículas en suspensión líquida, eliminando el peligro de ignición.
Cada equipo incluye sensores de presión diferencial y caudalímetros que anticipan obstrucciones en los inyectores. Nuestros clientes reportan una reducción del 40% en paradas no programadas durante el primer año de operación.
Los ciclones separadores mecánicos y scrubbers húmedos soportan gases de entrada de hasta 400 °C sin necesidad de enfriamiento previo, a diferencia de los filtros textiles que requieren atemperar la corriente para evitar daños en las mangas.
Desde 2018 hemos implementado sistemas en plantas de acero, aluminio y cobre en Argentina y Chile. La tasa de renovación de contratos supera el 85% gracias a la confianza generada por resultados medibles en chimeneas reales.